EL SEÑOR DE LOS ANILLOS

Chistes De La Tierra Media - AULTOS





Para mayores ;-)

Aviso: Estos chistes tienen contenido inapropiado para menores de edad. No recomendamos a estas personas su lectura.

Esta es la historia de un rohir que fue apresado por los orcos. El Gran Jefe Orco le dijo que podía elegir entre tres tipos de tortura, que durarían hasta el fin de sus días.
El hombre fue conducido por el Gran Jefe a la primera sala de torturas, donde un enano estaba siendo azotado con cadenas.
"Paso al siguiente", dijo el rohir.
En la siguiente sala, un elfo estaba colgado de los brazos y lo estaban azotando con un látigo con puntas de hierro. El hombre dijo que no con la cabeza.
Finalmente, pasaron a la última sala, donde otro hombre estaba atado a la pared, totalmente desnudo. Una mujer elfa escultural le estaba prácticando sexo oral. El rohir dice:
"Sí, sí, me quedo con esta".
El Gran Orco le preguntó:
"¿Estás seguro? Te recuerdo que esto durará toda tu vida".
"Sí, estoy seguro."
"Bueno", acepta el Gran Orco encogiéndose de hombros.
El Orco caminó hasta donde estaba la hermosa elfa, le tocó el hombro y le dijo:
"Ya llegó tu reemplazo".



Legolas y Gimli van a una casa de putas en Edoras, y cada uno pasa la noche en habitaciones contiguas.
Legolas queda decepcionado porque no consigue alcanzar una erección. Su depresión aumenta por el hecho de que desde el cuarto de Gimli escucha gritos de ¡UNO, DOS, TRES... UPA! ¡UNO, DOS, TRES... UPA! durante toda la noche.
La mañana siguiente Gimli le pregunta a Legolas :
-¿Cómo te fue?
Y éste le contesta:
-Fue algo muy penoso. Simplemente no pude conseguir una erección... tú en cambio no has parado en toda la noche, ¿verdad?
Gimli se le queda mirando y dice:
-¿Y tú crees que lo tuyo fue penoso? ¡Yo ni siquiera pude subirme a la cama!



Una anécdota que no se cuenta en El Hobbit es una conversación entre el grupo de enanos y Elrond, que relatamos a continuación:

Los enanos, encabezados por Thorin, entran en la sala del consejo. Elrond les saluda:
-Queridos enanos, ¿queréis preguntarme algo? ¿Hay algo que os inquiete?
Thorin se adelanta:
-Disculpe, Maestro Elrond, queríamos saber si en Rivendell hay monjas enanas.
Elrond le responde sorprendido:
-Pueeees, no, en Rivendell no hay monjas enanas.
Se oyen algunas risitas y murmullos entre los enanos. Thorin mira atrás molesto y todos se callan. Vuelve a preguntar:
-Y en Eriador ¿no hay monjas enanas?
Elrond responde de nuevo con santa paciencia:
-No, querido amigo, que yo sepa en todo Eriador no hay monjas enanas.
Ahora los enanos se ríen francamente mientras Thorin se va poniendo colorado.
-Y en la Tierra Media, en toda la Tierra Media, ¿no hay monjas enanas? - pregunta Thorin.
-No, seguro que en toda la Tierra Media no hay monjas enanas, de hecho, en ésta edad ni existen las monjas - responde Elrond.
Los enanos, excepto Thorin, se ríen a carcajadas, saltan, se abalanzan los unos sobre los otros en montones mientras cantan:
-Thorin se tiró a un pingüino, Thorin se tiró a un pingüino...



Esto que va Legolas todo caliente pensando:
- En cuanto se me cruce alguna me la tiro, en cuanto se me cruce alguna...
cuando ve entre unos arbustos a Arwen tumbada y desnuda; se lanza a por ella como un poseso, y cuando termina y se acaba de alejar Arwen dice alarmada:
- ¿Qué fue eso?
- No lo se - responde Frodo quitándose el Anillo - pero me ha dejado el culo hecho polvo.



En el bello y apacible Rivendell, Elrond, viendo que su hija Arwen había elegido un destino mortal debido a su amor por Aragorn, y viendo que el intrépido montaraz no volvía de sus viajes, decide celebrar una reunión, con el propósito de encontrar un nuevo novio a la dulce Arwen. El día elegido por Elrond llega, y en Rivendell se dan cita todo tipos de pretendientes de Arwen, desde bellos elfos de Lorien, hasta orcos, pasando por humanos, hobbits, enanos, trolls y algún que otro nazgul.

Reunidos todos en el salón principal, Elron habla a los presentes:

- Os he reunido aquí con el propósito de encontrar un novio para Arwen y así poder nombrar mi sucesor para cuando parta para el Occidente.- Todo el mundo ruge de alegria, y a algunos le hacen los ojos chirivitas.
- Para elegir a mi sucesor, os propongo una prueba. Aquel que cace al Gran Ciervo Blanco, que ronda por estos parajes, será mi sucesor. Y para poder cazarlo, contamos con la inestimable ayuda de Glorfindel, que imitará el berrido de la Gran Cierva Blanca en celo. Mañana al amanecer partiremos a cazarlo.
Todo el mundo aulla de alegría, y marchan a preparar sus armas para el dia siguiente.

Al día siguiente, todos los reunidos el día anterior en Rivendell parten para cazar el Gran Ciervo Blanco.
Al llegar a los parajes donde habita el Gran Ciervo Blanco, Glorfindel, feliz por tener algo de protagonismo, sube a un monte e imita el berrido de la hembra del Gran Ciervo Blanco. Al rato, aparece tan magnífico animal, y los pretendientes de Arwen se lanzan como locos, con sus espadas, lamzas, flechas, dagas, etc... Pero ninguno de ellos afina lo suficiente su puntería, y el Gran Ciervo Blanco consigue huir. Todos vuelve desilusionados a Rivendell, donde Elrond anuncia que al día siguiente se repitirá la caza, y que Glorfindel se presta de nuevo a imitar a la hembra del Gran Ciervo Blanco. Todos los cazadores se alegran y perjuran que cazarán al animal.

Así, a la mañana siguiente, todos parten, y al llegar al lugar indicado, Glorfindel imita a la hembra del gran Gran Ciervo Blanco, que aparece al instante. De nuevo todo el mundo se lanza a un ataque fiero y alocado, pero ninguno acierta a cazar al animal. Elrond, decepcionado, decide que la operación se repita todos los dáis hasta que se cace al Gran Ciervo Blanco. Pero los días pasan y nunca logran cazarlo. Así, pasadas dos semanas, Elrond reune a todos los cazadores, y les habla, un tanto mosqueado:

- Mañana volveremos a la caza. El que cace al animal será mi sucesor y marido de Arwen. Pero por favor, afinad la punteria que el Gran Ciervo Blanco lleva dos semanas dándole por el culo a Glorfindel.



Paseando por un pueblo de La Comarca, Gandalf observa que solamente hay hombres hobbits y le pregunta a un lugareño:

- Oiga amigo, veo que aquí no hay mujeres hobbits, ¿cómo hacen para disfrutar algo de sexo?
-¡Ah!, pues muy fácil Sr. Gandalf, todos los domingos vamos al río.

Extrañado, el domingo siguiente, Gandalf acude al río y ve una fila larguísima de hobbits haciendo cola, según se va acercando observa con sorpresa a ¡un burro en el río! Gandalf piensa: “Pobres hobbits, hasta donde pueden llegar por un poco de sexo”. Se acerca al burro y todos le dejan sitio, siente las miradas de los hobbits expectantes y uno le dice:
- Adelante, Sr. Gandalf, usted primero.
Entonces piensa:
- ¡Mierda! todos esperan que lo haga aquí mismo… bueno si no hay más remedio, al menos les enseñaré un poco de educación”.
Así que empieza a acariciar al burro, le da besos, se levanta la casaca y empieza a empujar, susurrándole palabras bonitas. Todos lo miran con asombro, murmuran y se miran entre sí, a los cinco minutos uno de los hobbits se le acerca y dice:
- ¿Todavía le falta mucho, Sr. Gandalf?
Y contesta:
- Si, si, ya acabo, ¿por qué? - Es que este burro es el que nos cruza el río; al otro lado está el puti-hobbit-club.



Durante la larga ausencia de Sauron, dos Nazgul guardaban la torre de Barad-dûr. Uno de ellos, acompañado de su mujer, una Haradrim muy bella, protegía la puerta y el otro vigilaba desde lo alto de la torre. Un día, el Nazgul de arriba, desesperado, comienza a gritar a los de abajo:

-HEY ¡NO ESTÉN FOLLANDOOOOO!
- ¡Aquí nadie está follandoooo! ¡tranquiloooo!, dice el de abajo.

Al rato, vuelve a gritar el de arriba:
-HEY ¡NO ESTÉN FOLLANDOOOOO!
- ¡Que no estamos follandooo! ¡estaaaamos preparando la comidaaaaa!

Al poco, empieza otra vez:
-HEY ¡NO ESTÉN FOLLANDOOOOO!
- ¡Que te juro que no estamos follandoooo! ¡estaaaamos comieeendoooo!
Intrigado, el Nazgul decide subir a la torre a ver qué le pasa a su compañero, pensando que la soledad estaba afectando a su cordura.
Al ver que subía las escaleras, el Nazgul de arriba baja por una cuerda, se abalanza sobre la mujer y se la empieza a trincar. El otro llega arriba y al mirar hacia abajo exclama:

- Diablos, ¡es verdad! Desde aquí si parece que están follando.



Legolas y Gimli están recorriendo los bosques de Fangorn cuando a Gimli le pica una serpiente justo en el pene. Se hace torniquete con las manos y pide ayuda a Legolas, que afortunadamente tiene el "manual de supervivencia élfico", lee lo que aconseja en éstos casos:
"La única solución es tomar la parte afectada y succionar enérgicamente para extraer el veneno".
- ¿Qué dice el libro, qué dice?, pregunta Gimli.
- Eh, pues…, que te vas a morir.



Pues bien, estos son dos Hobbits de la comarca que deciden pasar de la tranquilidad y aventurarse en las tierras exteriores. Ilusionados, llegan a Rivendel, cruzan las minas de Moria, y con dos huevos y de alguna manera logran eludir a los Elfos de Lothlorien. En fin, cuando van a Minas Tirith miran un cartel de un edificio de prostitutasy creen que es un hotel.
Creyendo que van a pasar una buena noche en una cama, pagan la habitación y llegan a ella con un profundo sueño y con el deseo de un descanso. Y cuando abren la puerta ven a una puta gondoriana de 2 metros y medio mostrando sus partes bajas diciendo:
-¡cometelo! ¡cometelo! ¡cometelo!
Inmediatamente un hobbit se hecha al suelo cagandose encima, se pone a llorar y dice acojonado:
-¡¡¡A mi no!!!, ¡¡¡a este a este!!!