EL SEÑOR DE LOS ANILLOS

Chistes De La Tierra Media - ORCOS


Unos orcos invaden una ciudad y saquean el castillo capturando a la princesa. La cargan a hombros y entre gritos van subiendo a una torre... La vamos a violar... La vamos a violar... La vamos a violar...
Cuando llegan arriba la arrojan desde lo alto de la torre y se dicen entre ellos:

- Mira como viola.



Este es Sauron que se encuentra en Barad-dûr aburrido. Cuando baja se encuentra todo el suelo de la entrada llena de cascos de pipas así que manda llamar a todos los uruks que se encontraban allí cerca.
Unos 1000 uruks se acercan con mucho miedo y se ponen en fila. Entonces Sauron dice:

- ¿Quien está comiendo pipas en mi torre oscura?
Y nadie responde.
- Repito: ¿Quien esta comiendo pipas en mi torre oscura?
Sigue sin responder nadie.
Entonces, manda aniquilar a la mitad de ellos.
- ¡Qué se los coma Ella-laraña!
Ya sólo quedan 500 y Sauron repite la misma pregunta y todos siguen callando.
- La mitad que sirvan de comida a los trolls. Y los trolls se pegaron la zampada del siglo.
Se repite la historia.
- 150 más para los balrogs escondidos.
Los 100 que quedan están muertos de miedo pero siguen sin hablar.
- 50 para las bestias aladas.
...
...
Así hasta que quedan dos y repite la misma pregunta y ninguno de los dos habla.
- Tú, el de la izquierda, ven aquí.
Y le arrancó la cabeza.
- A ver, tú. Eres tú el que estás comiendo pipas, ¿verdad?
- Si señor, soy yo.
- Ah, ¿si, eh? Pues... ¡¡¡¡¡¡DAME DAME!!!!!!!



Código de banderas de guerra de Angband sacado del "Manual para el buen soldado Orco":

- Verde: ¡Disparen flechas!
- Amarilla: ¡Soltad catapultas!
- Azul: ¡Más fuerte con el ariete imbéciles!
- Roja: ¡A la cargaaaaaaaaa!
- Violeta: Dragones ¡Fuego!
- Celeste: ¡Derriben esa torre ahora mismo estúpidos!
- Anaranjada: ¡Cuidado con los hombres de Rog que nos liquidan, inútiles!
- Marrón: ¡Cuidado con el hacha de Tuor!
- Negra: ¡May day! ¡May day! ¡Tengo problemas con Ecthelion! ¡Argh!
- Rosa: ¡Huyamos!
- Blanca: Nos rendimos (manga de torpes, debí traer a los Trolls de piedra).



En el entierro de un orco Isengardo, habla otro con la viuda:

- Señora, la acompaño en el sentimiento, sepa que su marido y yo éramos compañeros en el asedio a Cuernavilla y sus últimas palabras fueron para mi.
La mujer, conmovida, le pregunta:
- ¿Y qué le dijo?
- Dijo: “Úghkus, deja de mover la escala que nos vamos a matar”.