A TI


Comienzo mis últimas líneas antes de marcharme lejos, lo mas lejos posible. Me duele.
Te preguntarás qué quiero decir con esto.
Sólo te pediré una cosa, pero antes quiero explicártelo todo.
Qué puedo hacer si no estas aquí, he optado por la solución más fácil... marcharme para olvidarte;
o no olvidarte jamás, pero no volver a verte.

Me has hecho demasiado daño para seguir viéndote el resto de mis días.
En mi memoria tengo grabada una imagen y, aunque intento por todos los medios borrarla,
parece que alguien la hubiera esculpido en piedra para siempre.
Lo peor de todo es que te has llevado algo que nunca podré recuperar, a menos que me lo devuelvas.
Lo necesito para vivir, pero tu parece que no te das cuenta que, sin él me estoy muriendo poco a poco,
además no quiero morir así, sabiendo que todo tiene solución, pero el orgullo o algo más me está llevando a esta situación.
Supongo que a estas alturas de mi carta sabes de lo que te estoy hablando, pero si no es así te lo explicaré.

Sabes que los ladrones suelen ir a la cárcel, aunque tu seas la que ha robado mi corazón no tengo fuerzas para condenarte a cincuenta años de prisión.
Este ha sido el robo mas dulce, pero también el que más duele.
Te lo ruego, devuélveme el corazón, aunque sé que, si no está conmigo, con quien mejor estará es contigo.
A quién tengo que rogar en el cielo para que tu sonrisa se borre de mi mente, ¿es que no hay nadie que me pueda ayudar?
La forma más fácil de decir esto es a través de una fría carta, ya que no quiero verme derrumbado cuando después de decírtelo en persona tu respuesta sea una negativa tan dulce como hiriente.
Lo niego con todas mis fuerzas pero no puedo condenarme a vivir en una mentira.

La pasada noche soñé contigo.
Te estarás preguntando de qué se trataba mi sueño, pero no te lo diré,
ya que dicen que si un sueño se revela corres el riesgo de que nunca se haga realidad, y eso es lo último que quiero.
Sólo quisiera sentir como me abrazas, sólo quiero que mis manos rodeen tu cuerpo y creer que aunque sea un instante soy la única persona en la que piensas.
Siento que cuanto más te acercas a mí, más me tengo que separar, pero no sé si mi cabeza podrá resistir ésta lucha infernal contra mi corazón.
Por qué cuando estoy hablando contigo sólo puedo pensar en besarte.

Sólo me despediré con dos palabras:


TE AMO