Existen intrigantes señales de que la tierra fue visitada hace miles de años por vida extraterrestre inteligente.
¿Somos descendientes de los Dioses?



Imagínese la escena: un gigantesco ovni sobre el desierto, rayos láser salen de su parte inferior, desplazando grandes bloques de piedra bajo los asombrados ojos de los nómadas. Cuando la nave se ha marchado, quedan sobre la arena tres grandes pirámides. Durante generaciones, los maravillados hombres tribales contarán el acontecimiento en sus leyendas y libros sagrados describiendo a la nave como un mensajero de los dioses, y a sus pilotos como ángeles sobre carros dorados.

Según algunos, esta escena pudo ocurrir realmente hace unos 5.000 años en Gizeh, el enclave de la Gran Pirámide de Egipto, y en diferentes épocas, en otros lugares: en Stonehenge (Inglaterra), en el este de Islandia y en América del Sur. Pero, ¿por qué una civilización avanzada tendría interés en ayudar a los indígenas a construir estas enormes estructuras? Las teorías van desde afirmar que eran transmisores cósmicos a decir que fueron puertas hacia las estrellas.

Algunos partidarios de la teoría de los antiguos astronautas llegan a sugerir que la propia especie humana fue "sembrada" por alienígenas. Según dicen, estos visitantes llegaron hace cientos de miles de años y le dieron un empujoncito a la evolución, tal como está descrito en la novela de Arthur C. Clarke, 2001: Una odisea del espacio.

Ancestros alienigenas
Estas ideas no son nuevas. El concepto de que avanzadas civilizaciones de las estrellas influyeron en el progreso humano, ha estado presente por lo menos desde la época victoriana, cuando la Sociedad Teosófica imaginó una historia alternativa para el hombre. Pero el concepto no llegó a ser conocido hasta los años setenta, a través de los libros del Suizo Erich Von Daniken. Von Daniken ha escrito una serie de libros que han obtenido un gran éxito, empezando por Chariots of the Gods (1969), en el que presenta pruebas de visitas alienígenas en tiempos antiguos.

Imágenes uniformes
A pesar de que buena parte del trabajo de Von Daniken ha caído en el descrédito, algunos ufólogos creen que en el fondo de sus hallazgos hay algo de verdad: seres civilizados visitaron la Tierra y dejaron su huella en los albores de la civilización Pero, ¿donde est la prueba?

La teoría de Von Daniken y las ideas de los defensores de los antiguos astronautas se fundamentan en la notable consistencia de las imágenes y los iconos de los pueblos antiguos. Existe también una uniformidad en sus leyendas y en las características de sus dioses que no puede deberse solo a la casualidad. Se refieren a la similitud de relatos de origen tan disperso como el antiguo Egipto, el imperio Maya y la antigua China, ninguno de los cuales tuvo contacto con los otros. Una de las mejores descripciones de lo que resultarían ser visitantes alienígenas se encuentra en uno de los más antiguos textos de la India: el Mahabhrarata.

Textos antiguos
En diversas partes del texto, los autores describen a lo que llaman Virmana, una palabra que significa "maquina voladora". En el texto, las Virmanas se describen a veces como vehículos voladores utilizados con fines militares y son a menudo pilotados por dioses indios. Una de esas armas es llamada Agneya y aparece en un pasaje particularmente impactante:

Fue disparado un flamígero proyectil dominado por el resplandor del fuego sin humo. De repente, una espesa niebla envolvió las huestes. Todos los puntos del horizonte se oscurecieron repentinamente. Empezaron a soplar vientos portadores del mal. Las nubes se agolparon en lo más alto del aire y llovió sangre. El sol parecía girar sobre sí mismo. El mundo, abrasado por el calor de tal arma, parecía tener fiebre.

A primera vista, esto podría parecer un arma nuclear haciendo explosión, lo cual, dado que conocemos estas armas desde hace poco tiempo, indujo a los entusiastas a pensar que la Virmana tenía que ser de origen extraterrestre.

Pruebas adicionales
Sin embargo, este pasaje como muchos que apoyan las teorías de los antiguos astronautas está completamente abierto a diversas interpretaciones. Es posible que este relato describiese originalmente un fenómeno natural como una erupción volcánica, y que el cuento fuese adulterado por numerosas reinterpretaciones. Pero, aseguran los entusiastas, que existen más pruebas.

Según los defensores de la teoría de los antiguos astronautas, los hombres primitivos estaban obsesionados con figuras con trajes espaciales. Dibujos de lo que parecen ser astronautas se encuentran en cavernas de América, Europa, Africa, Extremo Oriente y Australia.

Para apoyar esta prueba, los defensores han investigado lo que ellos creen que son antiguas zonas de aterrizaje para los ovnis. La más conocida es la llanura de Nazca, en Perú, que sólo puede ser identificada como una estructura global por medio de fotografías aéreas.

Los arqueólogos insisten en que las señales de Nazca son caminos incas, pero se hace difícil aceptar el hecho de que no conduzcan a ninguna parte. Las señales incluyen algunas configuraciones muy extrañas que los más entusiastas identifican como zonas de aparcamiento para naves o vehículos espaciales.

El mayor problema en relación con las visitas de alienígenas reside en como pudieron recorrer las enormes distancias interestelares para llegar hasta aquí. Incluso los partidarios de la teoría de las visitas alienígenas aceptan que el hogar más cercano para otra civilización estaría a 4,2 años luz de distancia (la estrella más próxima a nuestro Sol).

Puzzle científico
Tales distancias significan que aunque una civilización hubiera descubiertos el modo de viajar a la velocidad de la luz necesitaría más de 8 años para realizar un viaje de ida y vuelta. Demasiado tiempo para una visita de cortesía. Otros sugieren que estos seres han desarrollado sistemas para soslayar las leyes físicas que imponen un límite de velocidad en los viajes interestelares.

Otra teoría sostiene que, hace miles de años, urna civilización avanzada pasó por aquí cuando se dirigía a colonizar otros mundos. Los alienígenas que visitaron a los faraones o los mayas lo hicieron abandonando su nave nodriza durante poco tiempo y dejaron algunas señales indelebles en la historia de la humanidad.