ES EL FIN


Es el fin. El fin de la eternidad.
Tus palabras se convirtieron en gotas de rocío
taponando mis tímpanos
ya no podía escucharte, solo te oía,
y sabia que de tu boca surgían combinaciones vocales.

Mis ojos comenzaron a empañarse, cual río turbio
a la par que tu rostro se desfiguraba
pese a que solo era tu boca la que se movía.

De repente me sentí solo,
abandonado en el mar de los recuerdos,
pensando en volver a ver el otro lado de la luna,
cosa que tan solo descubrí a tu lado.

Añorando la noche mágica como tu la describías,
ansiaba que apareciera la estrella fugaz,
la del deseo, para que te hiciese cambiar de opinión.

Mi cerebro, de súbito,
se transformó en maquiavélico,
desesperado pensé en la forma de retenerte,
aquí, a mi lado, siendo uno;
¡¡ que tormento recordar, lo que
mi frustración imaginó!!

Y entonces pronunciaste la palabra
que mis labios se niegan a repetir
y fue entonces cuando noté
la fuerte explosión del volcán en mi cerebro.

Y me di cuenta que había comenzado su erupción
y a la par que tus palabras,
su lava a recorrerme,
primero los tímpanos, luego la vista
hasta que dejé de pensar con claridad.

Pese a que en un rincón
mi consciencia permanecía intacta,
la quemazón llegó a los órganos vitales,
fundiéndose mi corazón como el chocolate
aunque su dulce sabor no llegó a mi boca,
era imposible, pues solo sentía del amor su amargura.

Me zarandeaste, grabando en mis entrañas,
esa maldita palabra, y yo sentía
una asfixia que era ya inevitable.

Comprendí entonces lo que decías,
y mi cuerpo entero te dio la razón,
es el fin, el fin.

Es el fin, repetiste y ya no lo soporté más,
mi vida se dio por vencida,
quedando ya sobre la tierra, un cuerpo inerte.

El fin del amor, fue mi fin
aunque siempre el amor fue vida,
que tan solo ha de morir......
morir en la eternidad.