EXTRAÑANDOTE


Mis manos se alzan, quieren alcanzar el cielo.
Mis ojos sueñan ver estrellas hundidas en un vaso
de agua, galaxias enteras en cada gota.
Mi piel siente frío por no tener tu piel, mis labios
se congelan por no tener tus besos y todo mi cuerpo
es de hielo cuando estás lejos de mí.

Mientras nuestras manos estuvieron unidas dudaba
que existieran madrugadas frías. En tus ojos
encontré el mar en calma, en tus labios la mas
dulce miel y en tus manos dos soles pequeños que
me abrigaban cuando estaba en tus brazos.

Delirio de una noche afiebrada por la angustia
de no tenerte cerca y en la que confirmé que mi
alma voló con tigo cuando esa noche te despediste
sin siquiera decir adiós.