NO TE VAYAS


¡No te vayas, Amor, aunque a la Tierra
inundada la veas de maldad,
de venganzas, de crímenes, de odio
como nunca la vieras en verdad!

No te vayas, Amor, aunque los hombres
blasfemen como necios contra Ti!..
¿Saben ellos acaso lo que dicen
sumergidos en loco frenesí?

No te vayas, Amor, porque la Tierra
convertida se encuentra en un erial
donde no encuentras los serenos huertos
de frescura, de amores y de paz.

Es verdad que los hombres te olvidaron
y a Dios oro llevaron al altar,
y rompieron las cuerdas de tus arpas,
que arrojaron con furia al muladar.

Es verdad que de Ti tan sólo queda
flotando en el espacio tu cendal,
tejido con las ansias del que busca,
entre tantas tinieblas, claridad.

¡No te vayas, Amor, aunque tus fuentes
el hombre de esta Tierra envenenó
de lascivia, traiciones y venganzas,
de cuanto mal para su mal sembró!

Es verdad que las madres olvidaron
su misión de guardianas del pudor
y sonrientes dan paso a la avalancha
que arrasará su huertecillo en flor.

Es verdad que las vírgenes perdieron
el pudor, su defensa natural;
y arrojaron al fango la diadema
tejida con capullos de azahar.

Es verdad que los jóvenes se hundieron
en la búsqueda incauta de placer
y apagaron la luz de los ideales
y extinguieron la antorcha de su fe.

Es verdad que es un caos esta Tierra
y un fantasma la humana dignidad
y es un mito el honor del hombre justo
y se viste de harapos la lealtad...

Es cierto que los hombres han manchado
de lodo y sangre hasta el sagrado altar,
donde se ungen las almas consagradas
a decir a los hombres la verdad.

Es muy cierto que triunfa la mentira
y de gloria se cubre al impostor...
Es verdad que se ultraja a la inocencia
y el crimen se reviste de esplendor...

¡No te vayas, Amor! ¡Oh, no te vayas
Aunque todo este horror sea verdad!...
¿Qué sería del triste peregrino
que buscándote siempre morirá?

¡No te vayas, Amor, aunque las fieras
hayan hecho de todo un lodazal,
que acaso quedará entre la jauría
algún pájaro azul para cantar!

¡No te vayas, Amor, aunque los cielos
tiñan de sangre su sereno azul,
que algún mártir habrá que te reclame
aunque sea clavado en una cruz!

¡No te vayas, Amor, aunque tus arpas
estén mudas, colgadas de un sauzal!...
¡No te vayas!... ¡Que siempre alguna mano,
a escondidas sus cuerdas pulsará!

¿Dónde su lumbre encenderá el viajero,
en qué agua clara apagará su sed?...
¿Qué dulce estrella alumbrará su paso,
por cual sendero llevará su pie?...

¿Qué fresca brisa soplará en su vida?
¿Qué llama suave alumbrará su hogar?
¡Si te escondes, Amor, le das la muerte,
y es la vida una muerte si te vas!...

¡No te vayas, Amor, y dejes sola
a tu dulce elegida, la virtud,
arrastrando a lo largo del camino
el peso de su angustia y de su cruz!

Vive soñando que contigo alienta
¡Se siente fuerte si te siente a Ti!...
Va corriendo sobre ásperos guijarros
¡Cual si fueran las flores de un jardín!

¡No te vayas, Amor!... ¡Oh, no te vayas
de esta Tierra cargada de dolor!...
¡Espera un día más, que acaso sea,
el que florezca para Ti de Amor!...